Vamos a ser sinceros desde el principio.
Ser bueno en la cama no tiene nada que ver con hacer piruetas, ni con aguantar récords olímpicos, ni con haber visto demasiadas películas poco realistas.

Ser bueno en la cama va de algo mucho más simple… y mucho más difícil:
👉 saber estar.

Porque cualquiera puede “hacer cosas”.
Pero no todo el mundo sabe conectar.

Ser bueno no es impresionar, es escuchar

La mayoría de los errores empiezan cuando alguien intenta demostrar algo.
Que si “yo sé”, que si “yo controlo”, que si “esto siempre funciona”.

Mal enfoque.

Ser bueno en la cama es escuchar con todo el cuerpo, no solo con las orejas.
Mirar, notar, adaptar.
Entender cuándo seguir y cuándo parar.
Y sí: preguntar también suma puntos (muchos).

La actitud gana a la técnica

Hay personas que técnicamente lo hacen “bien”…
y aún así no dejan huella.

Y luego están esas otras personas que quizá no hacen nada extraordinario, pero te hacen sentir extraordinario.

La diferencia está en la actitud:

Eso, créenos, se nota desde el primer minuto.

El ego es el peor compañero de cama

Nada apaga más el ambiente que alguien pendiente de sí mismo.
De cómo queda.
De si lo está haciendo “bien”.
De si va a gustar.

Ser bueno en la cama es salir de tu cabeza y entrar en el momento.
Menos pensar.
Más sentir.


Cada persona es un mundo (y eso es lo interesante)

Lo que funciona con una persona puede no funcionar con otra.
Y eso no es un problema, es una oportunidad.

Ser bueno en la cama es no dar nada por hecho.
Es tener curiosidad.
Es adaptarse.
Es no repetir en automático.

El ritmo lo es todo

No todo va rápido.
No todo va lento.
No todo va igual siempre.

Saber cambiar el ritmo, pausar, retomar, jugar con el tiempo…
eso es una habilidad que no se aprende en ningún manual.

Fuera de la cama también cuenta

Aquí viene una verdad incómoda:
mucho de lo que pasa en la cama se decide antes.

Una conversación.
Una mirada.
Un mensaje inesperado.
Un detalle.

Ser bueno en la cama empieza muchas horas antes de llegar a ella.


Entonces… ¿qué es ser bueno en la cama?

Para Sevilla XXX, ser bueno en la cama es:

Nada más.
Y nada menos.